La traducción de Santa Rita de Cascia — Historia y Análisis
Cuando Nicolas Poussin pintó La traducción de Santa Rita de Cascia en 1633, eligió un tema raramente representado en el arte occidental: el momento milagroso en que Santa Rita, mucho después de su muerte, fue transportada por ángeles desde su convento en Cascia a la iglesia de Santa María Magdalena. La leyenda cuenta que, en mayo de 1457, mientras sus hermanas oraban, presenciaron cómo el cuerpo de Rita se elevaba y se movía, acompañado de una fragancia celestial. Este evento milagroso, central al culto de la santa, no fue reconocido oficialmente por la Iglesia hasta siglos después, lo que hace que la elección de Poussin sea tanto audaz como inusual para su época. La pintura captura el instante suspendido en que Santa Rita, vestida con el hábito negro de la orden agustiniana, es levantada suavemente por ángeles.
Sus manos están unidas en oración, su rostro sereno, mientras una luz dorada baña su figura, significando el favor divino. Las monjas que observan, algunas de rodillas y otras extendiendo las manos con asombro, crean un movimiento diagonal que atrae la mirada del espectador hacia arriba, resonando con el ascenso de Rita. La cuidadosa disposición de las figuras por parte de Poussin y su uso de colores luminosos recuerdan a sus contemporáneos romanos, sin embargo, su contención y claridad lo distinguen de los tratamientos más teatrales de los milagros por artistas como Guido Reni.
La rosa y la espina, símbolos tradicionales del sufrimiento y la santidad de Rita, están sutilmente incluidas a sus pies. Los orígenes precisos de esta pintura siguen siendo inciertos, aunque es probable que una orden religiosa o un patrocinador privado con una devoción particular a Santa Rita la encargara durante el productivo período romano de Poussin. A lo largo de los siglos, la obra ha pasado por varias colecciones, a veces mal atribuida debido a su inusual tema y la escasez de obras comparables de Poussin. Hoy en día, La traducción de Santa Rita de Cascia es reconocida como un ejemplo significativo del compromiso del artista con la narrativa milagrosa, y se exhibe en una importante colección europea, admirada por su raro tema y el enfoque medido y luminoso de Poussin hacia lo sobrenatural.
Más obras de Nicolas Poussin

Primavera
Nicolas Poussin

El sacramento de la Sagrada Eucaristía
Nicolas Poussin

Los israelitas recogiendo maná en el desierto
Nicolas Poussin

El Juicio de Salomón
Nicolas Poussin

Apolo y Dafne
Nicolas Poussin

La crianza de Júpiter
Nicolas Poussin

Ordenación
Nicolas Poussin

Et in Arcadia ego
Nicolas Poussin

El funeral de Foción
Nicolas Poussin

El Rapto de las Sabinas
Nicolas Poussin






